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Foto: Cortesía. Lázaro Cárdenas es Zona Económica Especial (ZEE) establecida en el país, pero los costos de la modernidad son altos.

Modernización de Lázaro Cárdenas “sale caro” al medio ambiente

7 de julio, 2017

Redacción web/La Voz de Michoacán

Carlos Casillas/ La Voz de Michoacán

Lázaro Cárdenas, Michoacán.  Melchor Ocampo, Playa Azul, Guacamayas y La Mira, han sido cuatro de los varios ejidos en que se dividió la exhacienda de La Orilla, que han tenido que “pagar tributo” con sus mejores tierras de cultivo, a la industrialización de la desembocadura del río Balsas. La limítrofe zona de Guerrero también está en ese proceso.

Unas 14 mil hectáreasde los cuatronúcleos ejidales, han ido desapareciendo y se han convertido en terrenos industriales, en asiento de empresas, terminales portuarias, carreteras, vías navegables del puerto, vías férreas, y en una creciente mancha urbana que alcanza ya visos de metrópoli.

El segundo sistema de riego más importante del país, el “José María Morelos”, que permitía el cultivo de 92 mil hectáreas a través de un intrincado sistema de canales en Guerrero y Michoacán, también se ha perdido casi en su totalidad y absorbido por la creciente urbanización, legal o ilegal, luego de que campesinos cambiaran la vocación de sus tierras para coinvertirlas en colonias.

Desde la creación de los ejidos, particularmente Guacamayas y Melchor Ocampo, en 1947, han cedido al desarrollo industrial unas 9 mil hectáreas, poco más de mil de ellas para la construcción y operación de la siderúrgica, ahora llamada ArcelorMittal, otras cinco mil para el desarrollo portuario e industrial en las Islas del Cayacal, asiento del recinto portuario, el parquede la pequeña y mediana industria, la X Zona Naval, Pemex y Carbonser, entre otras; la de En Medio, para la construcción de Fertimex, hoy llamada Sadcomy la isla de La Palma, destinada para el establecimiento de un parque industrial, y ahora parte del polígono, junto con una vasta extensión de Zacatula, y el Naranjito, Guerrero, la una de las cinco Zonas Económicas Especiales decretadas por el Gobierno federal, lo que supone una nueva presión para el resto de las tierras no consideras dentro el mismo. Las tierras, ya de cultivo de temporal, riego o agostadero que no han sido destinadas a alguna actividad industrial, están ocupadas por las machas urbanas de la tenencia de Guacamayas.

La Mira y Playa Azul, así como de la cabecera municipal de Lázaro Cárdenas, donde la especulación ha sido un ingrediente que ha provocado que cada vez más tierra se destine a este propósito. “El campo en la costamichoacana hoy día se siembran más casas que frutos, las parcelas de alto cultivo de tamarindo, mango, plátano y coco han siendo sepultados por planchas de cemento, reconocido por su calidad, el mango que tiene denominación de origen enfrenta, además de la competencia de importados, la falta de apoyos al campo, la pulverización de los ejidos por el crecimiento desmedido y no planificado de lamancha urbana en la región, señalan productores.

José Luis Magaña Colín, productor de coco en Acalpicán y miembro del Comité Estatal del Coco en Sagarpa, dijo como un espejo de lo que vendrá, aún no detona la ZEE y se deja ver ya que incrementará la urbanización en el municipio y la migración campo-ciudad.

Se requiere retener las áreas productivas temporales y agrícolas y, consideró que se debe definir la forma en que se fortalecerá al campo para que la migración no tenga consecuencias negativas en las regiones rurales y que las tierras altamente productivas no sean sepultadas por “el cemento”.

La industrialización en la zona Sicartsa, Fertinal, Pemex y el puerto, acabo con el cultivo del coco, plátano, limón, tamarindo, para sentarse las empresas que iban a traer progreso y desarrollo, la autoridad debe concretar acciones y evitar se afecte la actividad agrícola evitando el crecimiento urbano de la ciudad y promoviendo el crecimiento vertical para proteger la agricultura. Por otra parte, el impacto que el crecimiento ha generado en las zonas de playas, si bien no ha sido de manera directa, si ha incidido la búsqueda de espacios para el esparcimiento y para vivienda.

Para más información consulta la edición impresa de este 7 de julio de 2017.

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